CATÁLOGO EXPOSICIÓN PIEDRA Y METALID91302100
La necesidad de nacionalizar y estatalizar la producción de los billetes de Banco en España, trajo consigo, que la FNMT se encargara de su impresión y que se tomara en 1944 la decisión de construir en Burgos una Fábrica de Papel Moneda, para no depender de agentes extranjeros.Se integraría orgánicamente en la FNMT, que en esos años se había asegurado la exclusiva del Banco de España para la impresión de billetes.
La inauguración oficial de las obras terminadas, tuvo lugar el 28 de julio de 1953. Desde entonces, se han fabricado todos los pliegos de papel que llevan marca de agua para los billetes de 100, 200, 500, 1.000, 2.000, 5.000 y 10.000 pesetas, además del euro y billetes para otros países.
| ISBN | 978-84-89157-98-9 |
| Editorial | Museo Casa De La Moneda |
CATÁLOGO EXPOSICIÓN PIEDRA Y METAL
La Casa de Moneda de Burgos estaba ubicada en el Camino de Santiago, en la actual calle San Juan, ya desde el siglo XIII. El edificio hacía esquina con la esgueva o arroyo más tarde denominado “de la moneda”, que a mediados del siglo XIX sería cubierta y convertido en la actual Calle de la Moneda. Ocupaba, incluyendo patios y espacios verdes, varios de los solares de edificios actuales, pero sin llenar la manzana. Fue objeto de varias ampliaciones y mejoras desde la Edad Media.
Ocupando cargos de primer nivel en la Casa de Moneda, nos encontramos a las grandes familias de la aristocracia y del comercio burgalés. Así podemos citar a los Mazuelo, los Astudillo y los Salamanca entre otros muchos. En el armorial de los Caballeros del Santísimo y de Santiago están representados algunos de ellos.
La situación geográfica de la ceca de Burgos, la más al Norte de Castilla, explica la influencia del comercio con Flandes, que da acceso a las minas de plata alemanas y de Centro Europa. Aquí confluyen las principales rutas mercantiles de la Corona de Castilla, lo que le permitirá ser un referente en la producción de moneda para todo el reino, entre los siglos XIII al XVI.
El cambio de política monetaria que supuso el descubrimiento de América, llevó a la decadencia de la Casa de Moneda burgalesa, que pasó a acuñar, en gran parte, en vellón y cobre, siendo su tesorero perpetuo, desde 1601, el Duque de Lerma. El resellado de monedas fue protagonista de su actividad en el siglo XVII.
Aunque la Casa de Moneda de Burgos había realizado su última labor de acuñación en 1681, el cierre definitivo llega en 1728, con ocasión de la centralización llevada a cabo por la administración borbónica en el siglo XVIII, tras la llegada al trono del rey Felipe V.